lunes, 12 de septiembre de 2011

Esperando

Esperando que las teclas dejen al desnudo los gritos silenciados de las tantas cosas por decir....
No sale nada, la angustia acumulada ahoga las palabras, aumenta el nudo en la garganta y pone en tensión cada músculo....
Y así pasan las horas, los días... el reloj corre y no se detiene... no perdona.
Duele, quema y finalmente mata, lento, muy lento, pero mata... y así pasa el tiempo, uno espera y se va esperando.
Las alegrías se nos escapan, el llanto ya no nos desahoga, no nos quita el peso que de otra forma no nos quitaríamos. La tristeza se hace grande y se nos achica el alma y pasa el tiempo, y este no nos perdona.
Lo que callamos nos consume, pero muchas veces lo que decimos hiere, desmoraliza y finalmente mata.
Y así vivimos: ahogados, siendo consumidos por las tantas cosas sin decir, matando con las tantas que decimos y muriendo de apoco con las otras tantas que escuchamos...
Ojo por ojo... y así estamos: lastimando para que nos lastimen... 
Mucho sufrimiento para tan poca vida, mucho dolor para tan pocas alegrías... y el tiempo corre y no nos perdona.... muchas cosas por enmendar en tan poco tiempo.
La tristeza de hoy más toda la de ayer sí que ahoga... y el reloj que no nos perdona.
Y así estamos, así estoy yo, queriendo enmendar... y el reloj que no perdonó, el llanto que no me desahogó y las alegrías que no llegaron y los sufrimientos que se sumaron; así estoy yo, esperando, simplemente esperando. 
Este dolor sí que duele, de verdad quiere matarme y yo casi ya vencida solo atino a mirar al ángel que está a mi lado, a esos ojitos luminosos que prometen la espera del tiempo, el desahogo del llanto, y lo más importante lascalegrías por venir... 

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