miércoles, 14 de septiembre de 2011

Compañero, amigo y amente

Me miro en el espejo, no veo nada más que ojeras, cansancio y dolor... la sensualidad y belleza se me han escapado... huyeron ante la fuerza salvaje de la furia acumulada de aquel que que tomó mi cuerpo para desquitarse... la juventud parece querer irse.
Las esperanzas acabaron por volverse desesperanzadas y la felicidad se ahogó en la tristeza... y todo por la furia del hombre que creí el de mis sueños... todo se tornó gris... ya no habían sonrisas... el amor nos abandonó y el llanto opto por acompañarme...
Ahora me doy cuenta.... mis sentidos se pusieron alerta... el corazón volvió a latir... te vi, te sentí, te oí.... cada palabra tuya me devolvió la esperanza, fue rescatando mi juventud, mi gracia y cambiaste mi llanto por un montón de sonrisas... me diste fuerzas.
Hoy ya no importa que el hombre que duerme a mi lado descargue su furia y su rabia en mi cuerpo, no importa, no lo siento... cierro los ojos y te veo... ahí, sonriente y dispuesto... no pido más nada mas que tenerte... siempre, cerca y mio..
No importa más nada, sólo los dos... eso vasta.
Ambos pertenecientes a otros... pero somos tan nuestros... tan iguales y tan distintos. Fuimos construyendo una historia, una historia sólo nuestra para que nadie nos arrebate nuestras tristezas y alegrías...
Y ahí vamos: haciéndonos compañía, caminando de la mano sin poder tocarnos y huyendo sin poder irnos.
Nos alcanza con tejer fantasías... nos hace bien imaginarnos juntos y nos hace mal estarlo... pero no importa, esta sigue sigue siendo nuestra historia, tan nuestra, así como lo son las ganas de tenernos, así como se aman los amantes... estamos tan cerca pero tan distantes....
Compañero, amigo y amante... sueños con tus besos aunque para muchos parezcan distantes.                        Tus palabras, tu deseo y tu virilidad han ido devolviendo todo aquello que se fue por los espejos... la sensualidad, la pasión y la juventud quedan hoy amigo mio a tu disposición.

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